Últimas entradas »

LIBERTAD FINANCIERA VS. INDEPENDENCIA FINANCIERA (I)

Muchos han escrito sobre el tema de la libertad financiera y se han dado a conocer testimonios personales respecto a cómo alcanzar esa, tan ansiada, posición personal.
Se han dado, incluso, una enorme cantidad de consejos destinados al logro de la misma.

No vamos a seguir la misma metodología.

No vamos a decir que hay que consumir menos, que hay que invertir en acciones de Estados Unidos, que hay que comprar bienes inmuebles, que hay que tener mente positiva, que hay que tener una actitud de éxito, que hay que ahorrar, que hay que ser joven por que la libertad financiera se consigue entre los 18 y los 40 años, etc.

No vamos tampoco a negar ninguna de las proposiciones anunciadas, pero sí vamos a ubicar el problema, en su debida dimensión y en su espacio de desarrollo, esto es América Latina.

¿Por que razón? Simplemente por que las condiciones económicas en las que vive el mayor porcentaje de sus habitantes no les permite aplicar esas reglas, solamente válidas para ciertos países del primer mundo.

Esta aseveración la justifican las estadísticas que nos revelan que el más del 99% de la organización empresarial se integra con micro, pequeñas y medianas empresas que ocupan más del 70% de la fuerza de trabajo.

Cuando se nos da el consejo de disminuir el consumo, para permitir el aumento del ahorro. nos preguntamos si se sabe realmente lo que gana el latino medio.
Su ingreso, con mucho sacrificio, le alcanza al más feliz para cubrir sus gastos mensuales imprescindibles. ¿Se sabe, acaso, que estos países, destinan globalmente, más del 85% al consumo tanto público como privado y apenas queda de un 10 a un 15% para la inversión que es lo mismo que el ahorro?

Con estos datos los países no pueden pensar en invertir, con recursos propios, para alcanzar su libertad financiera, para aumentar su capital fijo (carreteras, puentes, transporte, etc.)

Sin embargo algunas de estas cosas se realizan, dirán algunos.
Sí, se realizan y es bueno que se realicen, pero a costa de la utilización de préstamos internacionales que hay que invertir en proyectos productivos (no para financiar gastos públicos) y luego hay que devolverlos como lógicamente debe hacerse.

Al hombre en forma individual, le sucede lo mismo, su ingreso no le alcanza la mayoría de las veces para cubrir los gastos familiares imprescindibles (consumos perecederos en el corto plazo), pero, acicateados por “el efecto demostración” se ven impulsados a la compra de bienes de consumo (perecederos en el medio plazo) aplicando líneas de crédito comerciales, tarjetas de crédito, préstamos particulares y prestamos sociales.

Y todo esto va creando una forma de dependencia financiera perniciosa, ya que la amortización del capital y de los intereses comprometen los ingresos disponibles, que en primera instancia son necesarios para dar cobertura a los gastos y consumos perecederos.

Tanto a los países como a las personas le sucede lo mismo.

No podemos hablar de libertad si antes no conseguimos librarnos de la esclavitud.
Generalmente cuando se habla de esclavos pensamos en antiguas épocas en que los hombres por su raza o por su condición eran sometidos por otros más poderosos.

Sin embargo hoy, existen muchos mas esclavos que en otras épocas.

Para demostración veamos lo que dice el diccionario: “Se es esclavo cuando por estar bajo el dominio de otro se pierde la libertad”

Muchas veces nos ufanamos en decir que somos políticamente libres por que nuestros países tienen elecciones de gobernantes, limpias, serias y periódicas. Sin embargo nadie dice que sólo somos libres de votar, pero no de elegir, ya que los candidatos nos vienen impuestos por congregaciones minoritarias (a veces de pocos hombres y hasta de uno) en listas previamente preparadas. Somos esclavos de un sistema que ha hecho del cargo político público una forma de vivir para algunos sujetos (inamovibles) por muchas décadas.

También podemos agregar la sujeción a las corporaciones sean gremiales o patronales.
Somos esclavos de un sistema (capitalista, comunista, neo liberal, como quiera llamársela) que nos somete a determinados regímenes (de tributación, de reglas, de empleo, etc)

Vale una aclaración: no somos anarquistas, creemos firmemente en la organización social política ética y responsable, con gobiernos, no corruptos, con sistemas ejecutivos, representativos y judiciales que a la vez de defender los derechos colectivos salvaguarden la libertad de los individuos, en todos sus aspectos, políticos, sociales, religiosos, de genero, raciales, etc.

En este aspecto la libertad se adquiere, no por métodos violentos o demagógicos. Se accede a ella por medio de la educación, de la convivencia pacífica, por la vigencia de valores que enaltecen al hombre, por el respecto y la solidaridad entre los individuos y sus respectivas organizaciones Respetándonos unos a otros en nuestras convicciones sociales, políticas religiosas y hasta deportivas.

Somos de los que creemos que no podremos alcanzar la LIBERTAD FINANCIERA, sin antes resolver nuestra esclavitud en otros aspectos, en particular, los que tiene relación con la economía y las finanzas.

No obstante,, creemos, que podemos alcanzar cierta INDEPENDENCIA FINANCIERA si practicamos algunos métodos apropiados para ello.

Digamos que hay muchas formas de dependencia financiera.
Muchas nos incumben a nosotros mismos (problemas de conducta, incapacidad, falta de aptitudes progresistas, falta de valor para encarar determinadas actitudes) Otras, tienen el carácter de dependencia funciona. Dependemos de nuestros empleos, de la capacidad que debemos tener para cumplir determinadas funciones, del éxito o el fracaso de nuestros empleadores.

Muchas veces, lo hemos visto en recientes años pasados, dependemos de la coyuntura económica y financiera internacional, de su repercusión en nuestros países y en las empresas en las que estamos empleados.
Esta forma de dependencia, provoca a veces situaciones angustiosas como son los despidos en las empresas privadas o los retiros incentivados en las empresas públicas.
En ambos casos, el individuo afectado, obtienen cierta cantidad de dinero pero si no esta capacitado o mentalmente preparado para afrontar la situación, lejos de lograr su independencia financiera se verá afectado por la dependencia que le impone otros factores como situaciones depresivas, stres , mal humor etc.

En los países que sufrieron las crisis bancarias del 2002 hay multitud de ejemplos de estas situaciones. Ni que hablar de los que perdieron sus ahorros, aquellos que creyeron tener libertad financiera pero eran absolutamente dependientes de la conducta de los Bancos en que tenían sus ahorros.
En los funcionarios que perdieron sus empleos, aún habiendo obtenido compensaciones importantes, se ha constatado un alto porcentaje de enfermedades mortales, suicidios, y destrucción de hogares debido a los divorcios que la situación provocó.

En materia empresarial las estadísticas destacan que el 99% de la empresas son (Mipymes) y que su mayoría solo alcanzan a un promedio de vida medio de tres años.
La falta de capacidad empresarial y la dependencia de ciertas fuentes financieras son las que provocan esta preocupante situación.
En resumen, para no hacer más extenso este primer artículo sobre el tema, digamos que la independencia financiera se puede lograr de algunas maneras y que no importa la edad del individuo si se tiene la mente abierta para entender y aplicar ciertos principios sobre la materia.

En próximos artículos analizaremos las formas que debemos inculcar:
1) De aquí al futuro la introducción en los programas en las escuelas y en la enseñanza media (liceos y bachilleratos) de reglas y programas de capacitación para lograr la comprensión y la práctica de la independencia financiera.
2) En el presente, las conductas, la capacitación y el asesoramiento necesario, para construir y desarrollar pequeñas y medianas empresas sólidas y productivas. Aprovechar las buenas ideas, que muchas veces no se llevan a la práctica, por falta de ese impulso necesario para remover la dependencia del empleo, público o privado, y la falta de coraje o voluntad para construir un destino propio.

ALIANZAS

La realidad económica del mundo nos muestra la convivencia entre una reducida cantidad de grandes empresas multinacionales y nacionales con un enorme porcentaje de empresas pequeñas y medianas. Estas, que constituyen alrededor del 95% del PBI de sus respectivos países, y concentran la mayor cantidad de mano de obra, viven un patético círculo vicioso de: creación, desarrollo incipiente y muerte a corto plazo. Salvo raras excepciones, estas circunstancias se dan en el entono de las economías internas de los países en vías de desarrollo y comparten, desde hace largo años, la absorción de todos los males y dificultades que traen las crisis pero no se benefician, en absoluto, de los períodos de bonanza y crecimiento económico. Uno se pregunta frecuentemente por que esto es así. ¿Si es el producto de la confrontación, muchas veces violenta de las corrientes y pensamientos económicos de sectores de derecha o izquierda.? Y llegamos a la conclusión de que, si bien existen esas luchas a veces abiertas y otras solapadas, no es esa la explicación del mal funcionamiento del sistema, por lo menos, en lo que respecta a las Pymes de los países en vías de desarrollo. Si pensáramos de otra manera, correríamos el riesgo de caer nuevamente en las construcciones simplistas de algunas teorías económicas que trataron de explicar, en diversos períodos y con diversos argumentos, las causas de los problemas y las posibles soluciones correctivas de dichos desvíos. Después de tantas teorías diferentes, de tantas luchas políticas, de tantas confrontaciones, los problemas siguen siendo los mismos y continúa ensanchándose la brecha entre la opulencia y la marginalización. Ni la creación de las más variadas instituciones mundiales o regionales, públicas o privadas, ha podido resolver este endémico problema de los países en vías de desarrollo. En este grupo, queremos acentuar el enfoque en otra realidad. No es un problema entre empresas grandes y pequeñas. No es un problema de globalización económica. Con globalización o sin ella, los países desarrollados necesitan de los países pequeños, por razones obvias que no es el momento de recordar. A su vez, también por razones obvias, los países en desarrollo necesitan de los países desarrollados. De ahí la razón de que hoy se este pensando en ambos sectores, de las bondades de los acuerdos de libre comercio. La democracia y la prosperidad económica se sustentan en la libertad de los mercados, y la libertad de los mercados se sustenta también en la democracia pero, enfáticamente, en la igualdad de oportunidades de las empresas pequeñas y medianas para actuar con eficiencia en el mercado., tanto interno como internacional. Esa carencia “igualdad de oportunidades” no se debe atribuir al corte abrupto de la democracia económica por parte de las grandes empresas y países desarrollados. Evidentemente ello no es así. Las carencias se sustentan en la atomización de las pymes dentro y fuera de los países. Se deben fundamentalmente a su inoperancia para su inserción en el comercio internacional y a la carencia de planes de negocios que sustenten esa inserción. Para resolver estas carencias las empresas, los empresarios, los hombres de negocios, los expertos en inversiones financieras, los profesionales y los trabajadores, deben unirse, conformar la Alianza Estratégica que modifique el funcionamiento y la conducta de las empresas sobre la base de dotarlas de capacitación, asesoramiento, planes para la búsqueda de mercados, desarrollando nuevas potencialidades financieras, incorporando la responsabilidad social compartida y el cuidado del medio ambiente en su importante función de factor de producción.
Además de estas Alianzas debemos procurar la creación de fuentes de trabajo, la mejora en el nivel de vida de las personas, del aumento del ingreso de los que de alguna manera tienen la actitud y la aptitud necesaria para lograrlo.

Nuestro lema es compartir, poner hombro con hombro, estructura alianzas según nuestras respectivas especializaciones y posibilidades. Leer más

En este primer artículo, de una serie que hemos de publicar, pretendemos transmitir al lector, los elementos básicos de nuestros propósitos: MISION, VISION Y OBJETIVOS.

Partimos de un principio general basado en las características de la sociedad contemporánea.

Ese principio establece que, en el complejo mundo globaliado, ninguna organización puede proponerse, por sí sola, atender las diversas necesidades del sector empresarial.

La fuerza de una propuesta exitosa, está en concebir nuevas alianzas estratégicas, en crear nuevos productos y servicios, en emplear nuevos entornos de información y comunicación que beneficien directamente al empresario, a sus colaboradores y a sus clientes en general.

Nuestra misión, pues, es integrar conocimientos y experiencia, para ofrecer a los emprendedores uruguayos un completo sistema de asesoría, información, formación y capacitación. Estos elementos incluyen obviamente sistemas de calidad, responsabilidad y ética empresarial.

Los servicios del sistema (capacitación, transferencia de tecnología, apoyo en mercadeo, asesoramiento empresarial, recursos de información) están concebidos para ayudar a los empresarios, independientemente del tamaño de su negocio, a mejorar el desempeño de sus empresas.

Para clarificar estas ideas y comprender mejor nuestro razonamiento, los invitamos a leer nuestro libro La Gran Transformación (Bello, Carlos (2002)

La Gran Transformación accesible a texto completo en:
http://www.eumed.net/cursecon/libreria/index.htm.

Citando algunos pasajes del texto mencionado, determinaremos una clara visión del problema.

“Debemos definir entonces el camino a recorrer (ESTRATEGIA). Lo cual no es sencillo en un mundo tal cual lo hemos definido.

La historia nos ha enseñado que el hombre ha creado la figura societaria para unir voluntades y potenciar recursos.

Los acontecimientos de años recientes, en países totalmente destruidos, nos han indicado que el trabajo en equipo de hombres e instituciones han logrado verdaderos milagros. Esto nos permite imaginar que en el futuro inmediato, habiendo traspasado el umbral del tercer milenio, la actividad grupal será la figura jurídica habitual que los hombres y las empresas utilizarán para producir “La Gran Transformación”.

En otras palabras, aquellos países en vías de desarrollo que pretendan en el siglo XXI alcanzar niveles de producción más elevados, deberán organizar sus economías en forma diferente, de tal modo que puedan adoptar una estructura de producción más tecnificada, incrementar la flexibilidad económica y mejorar su nivel de eficiencia.

La empresa moderna tiene que tomar distancia del Estado y resolver por sus propios medios nuevos los problemas que se crean.

Obviamente se debe crear una fuerza importante para impedir que la ineficiencia y el costo de los gobiernos terminen atentando contra el proyecto empresarial.

El paso a dar es, crear la EMPRESA FLEXIBLE, substituyendo las viejas estructuras rígidas, por una serie de diferentes esquemas organizativos, que permitan que la empresa se oriente hacia nuevas direcciones con más probabilidades de adaptación al nuevo entorno.

Esa EMPRESA FLEXIBLE propugna el trabajo en equipo, la unión de grupos de empresas que defienden su interés económico particular. Una especie de red empresarial, donde cada uno mantenga su individualidad, pero en conjunto formen una fuerza flexible, antiburocrática, que mejore el rendimiento conjunto e individual de las empresas.

De la misma forma podemos establecer objetivos concretos:

“Por lo tanto si integramos la nueva sociedad del conocimiento, no podemos dejar de conocer y entender cuáles son las políticas y los instrumentos con los que deberemos convivir y actuar, más allá de que seamos gobernantes, políticos, profesionales, empresarios o trabajadores.

El sistema cuyos argumentos se han expuesto presupone el funcionamiento de las micro, pequeñas y medianas empresas de la región unidas todas por los mismos intereses económicos generales.

Es pues imprescindible, para el desarrollo integral de las propuestas, la existencia del grupo, red o asociatividad, dentro de una moderna concepción empresarial, que constituya un sistema cuya base sea:

Una filosofía: cuyo elemento esencial es el trabajo en equipo entre las empresas al servicio de los fines y objetivos propuestos.

Una política: cuya finalidad inmediata es la distribución de los “recursos sociales” de manera que cada una, según sus capacidades, tengan las mismas oportunidades de crecimiento a largo plazo.

Un mecanismo: por el cual la pequeña y mediana empresa puede ingresar en un esquema que la proteja, que la asesore, que la conduzca por los intrincados caminos que no domina (financieros, de comercio exterior, etc.) y que la inserte en una organización tan fuerte como la de las grandes empresas, pero permitiéndole la reducción de los costos que opera en las economías de escala.”

“Para ello hemos procurado ofrecer un sistema organizativo para las micro, pequeñas y medianas empresas, que contemplando la descentralización necesaria que preserve el espíritu individual, introduzca los elementos de un trabajo en equipo, que asegure para éstas, el tipo de organización prevaleciente en las grandes empresas y que ha sido el cimiento sobre el que se asentaron los grandes éxitos a que nos ha acostumbrado el mundo de los negocios

Ese sistema basado en la aasociatividad de las micro, pequeñas y medianas empresas, les permite , conservando su descentralización operativa, asegurar a través del sistema de grupo o red, un funcionamiento en equipo que propenda a mejorar, no solo los rendimientos individuales sino también a maximizar los objetivos desde el punto de vista de la comunidad.”

No podemos dejar de lado otro aspecto fundamental.

Es impensable que las empresas puedan crearse y generar una actividad exitosa si no tiene ciertos elementos de apoyo.

Las estadísticas en materia de sobrevivencia de empresas son absolutamente categóricas.

Según datos del Ministerio de Industria y Energía, en Uruguay, las micro, pequeñas y medianas empresas constituyen más del 99% del total de unidades económicas productivas del país, como se puede apreciar en el siguiente cuadro
  1. Micro 78,13%
    Pequeña 18,43%
    Mediana 2,93%
    Grande 0,51%

    100.00%

    La misma fuente nos informa sobre el personal ocupado:

Micro 23.44%
Pequeña 27.15%
Mediana 19.86%
Grande 29.55%

100.00%

Los datos insertos nos señalan claramente la situación del Uruguay:

  1. Cantidad de entidades económicas según tamaño:
  2. Micro, Pequeñas y Medianas Empresas 99,49 %
    Grandes Empresas 0,51 %
  3. Personal Ocupado
  4. Micro, Pequeñas y Medianas Empresas 70,45 %
    Grandes Empresas 29,55%

Si ha esto agregamos que el promedio de vida de las micro, pequeñas y medianas empresas está estimado en aproximadamente tres años de vida, tendremos una idea concreta de la importancia del sector en la economía del País y de las frustraciones que se sufren por no poder prolongar la actividad de la mayoría de estos emorendimientos.

La pregunta es, entonces, ¿qué ocurre con los intentos varios, tanto estatales como privados, de promover las MIPYMES? ¿Estamos ante una situación de fracaso debido a los enfoques equivocados de estas iniciativas?

Continuaremos con este tema en próximos artículos.

Si bien el análisis de las empresas Pymes fue considerado en diversos estudios, en los últimos años ha tomado una preponderancia evidente en la consideración de los diferentes agentes económicos.

No solo los Gobiernos a través de sus diferentes Ministerios y Direcciones se ocupan de este tema, sino que se observa, que la orientación del crédito de desarrollo, tanto de la Banca Privada como la Estatal, ha tomado un sesgo muy positivo, para el apoyo de los diferentes emprendimientos.

La literatura económica trata frecuentemente la condición del Emprendedor, difundiendo ideas y fomentando activamente estas actividades.

Por su parte los buscadores en Internet, como es el caso de GOOGLE, nos ofrecen abundante material informativo sobre toda esta problemática.

En los aspectos de información, conocimientos y apoyo tecnológicos, MICROSOFT distribuye un interesante Newsletter para la Administración y Gestión de la Pyme.

Como se puede observar existe una inquietud mundial en el entorno de las pequeñas y medianas empresas como consecuencia de su gravitación, fundamentalmente, en los países en desarrollo.

Tratando de contribuir a esos esfuerzos, nos proponemos realizar un análisis de la situación particularmente en Uruguay, que sirva de fundamento al Plan de Desarrollo Empresarial Personalizado, del cual nos ocupamos en el artículo siguiente.

¿Hacia dónde apuntan nuestras ideas y proposiciones?

Apoyamos todos los esfuerzos que se realizan en torno a este delicado tema, pero observamos y advertimos sobre las posibilidades de un fracaso generalizado de los mismos, si no se toman en cuenta algunas circunstancias que afectan a estas empresas.

Nos referimos concretamente a la falta de propuestas que no tengan una clara visión de la necesaria capacitación que necesitan los empresarios pymes en áreas como la administración y finanzas, análisis y desarrollo de mercados, gestión del personal, planes de negocios, sistemas de calidad, visión escasa de los mercados externos en relación con la débil estructura del mercado interno, excesivo individualismo que impide capitalizar los beneficios de los clústeres o redes de empresas.

Sin embargo creemos interesante el esfuerzo de los Gobiernos en materia de alianzas regionales que permitan la mayor apertura de los grandes mercados externos. Pero mucho tememos que solo sirva para beneficio de las grandes empresas y no llegue a promover mayores negocios para las Pymes, fundamentalmente como consecuencia de las limitaciones que hemos mencionado en el párrafo anterior.

En nuestra concepción debe desarrollarse un Plan que tenga como eje principal tres conceptos ineludibles: CAPACITACION – ASESORAMIENTO – ALIANZAS ESTRATEGICAS.

De este tema nos ocuparemos en el artículo a publicar en el siguiente blog.

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.

Únete a otros 185 seguidores